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BENEFICIOS DE LAS ESENCIAS FLORALES DEL
MEDITERRÁNEO Y DE BACH
Terapia de Esencias Florales del Mediterráneo
Las esencias florales en general, constituyen la
más significativa herramienta terapéutica
disponible hoy en día, para armonizar y sanar
los grandes conflictos emocionales, mentales o
espirituales, que están en el origen de la gran
mayoría de las enfermedades.
En la práctica estas esencias florales se
ingieren como gotas a nivel sublingual, que de
manera similar a la homeopatía ingresan
directamente desde allí hacia los cuerpos
sutiles o campos bioenergéticos del ser humano,
armonizándolos y equilibrándolos.
Tenemos así esencias florales alivian diversos
problemas emocionales como por ejemplo el miedo,
la tristeza, la culpa, la ansiedad, la
depresión, la baja autoestima, y muchos otros.
Esta terapia que nos ayuda a recuperar los
equilibrios de nuestros diversos sistemas,
anímicos y fisiológicos, despertando así las
capacidades autocurativas de nuestro organismo.
Es
una terapia simple, preventiva y eficaz en todo
tipo de desequilibrios; una terapia adelantada a
su tiempo y poco comprendida, pues se la examina
con mentalidad bioquímica, cuando en realidad,
tiene más que ver con la física cuántica o la
electrónica que con la química.
Las Esencias Florales del Mediterráneo surgieron
en los 90’s como una alternativa nueva en el
mundo de la terapéutica floral. Fueron creadas
por el investigador, naturópata y geobiólogo
español, Pedro López Clemente, y la mayoría de
ellas fueron obtenidas de flores típicas de la
cuenca mediterránea en Europa.
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Aloe Vera |
Lavanda |
Rosa Siria |
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El
aporte que hace a este sistema de esencias
florales, es el agregado de una componente
áurica, en un proceso alquímico que les otorga
una especial potencia energética.
Este agregado áurico confiere a las esencias
florales mayores capacidades terapéuticas y les
hace presentar una mayor estabilidad energética
frente a determinadas agresiones del medio, como
son los campos electromagnéticos de los
electrodomésticos, celulares, rayos X, pantallas
de TV y PC, etc. Además soportan mejor las
alteraciones telúricas y gravitacionales.
Las Esencias Florales del Mediterráneo, cubren
la mayor parte de las necesidades en el alivio
de las alteraciones emocionales más frecuentes
en el ser humano
La
terapia de esencias florales es hoy por hoy una
extraordinaria herramienta terapéutica, que
permite resolver conflictos emocionales a
niveles profundos en el subconsciente, allí
donde los psicofármacos no pueden llegar pues su
acción es superficial y apunta sólo a disimular
y aliviar transitoriamente los síntomas, sin
poder llegar a sanar en definitiva a los
pacientes.
Estas se preparan a partir de la recogida de
flores frescas, aún húmedas por el rocío, que se
colocan en un recipiente de cristal transparente
lleno de agua de manantial durante las primeras
horas de la mañana. El recipiente de flores se
deja expuesto a la luz solar durante unas
cuantas horas.
La
terapia floral de Bach fue creada por el Dr.
Edward Bach en 1930.
El Dr. Bach fue un destacado médico en
Inglaterra, inmunólogo y bacteriólogo que, luego
de muchos años de la medicina tradicional,
decidió investigar el efecto de las flores en
los seres humanos y sus dolores del alma.
El
uso de esencias florales en la curación
representa un enfoque basado en una comprensión
espiritual de la enfermedad humana.
El
doctor Bach consideraba las enfermedades como el
reflejo de una falta de armonía divina entre el
alma y la personalidad consciente.
Para él, las enfermedades eran experiencias de
aprendizaje que ayudaban a las personas a
reconocer el error de sus percepciones, sus
concepciones desencaminadas, sus patrones
inadecuados de conducta y sus expresiones
emocionales negativas. Desde su punto de vista,
la falta de armonía entre la mente y las
emociones propiciaba todo tipo de enfermedades,
sin importar cuáles fueran sus supuestos
orígenes bacterianos, virales, genéticos o
medioambientales.
Entre los patrones emocionales característicos
de falta de armonía mental y emocional que Bach
consideraba precursores de las enfermedades se
encontraban la impaciencia, la actitud
excesivamente crítica, la aflicción persistente,
el miedo excesivo, el terror extremo, la
amargura, la falta de autoestima, un entusiasmo
desmesurado, una contención excesiva, la
indecisión, la duda, la ignorancia, la negación
o la represión, el resentimiento, la agitación,
la apatía, la indiferencia, una fuerza de
voluntad débil y la culpa, entre otras.
Las esencias florales proporcionan los patrones
vibracionales necesarios para ayudar a
neutralizar o servir como antídoto de los
aspectos energético-sutiles negativos asociados
a cada uno de estos estados emocionales y
mentales negativos.
Al
iniciar un tratamiento se el cuerpo se inunda
de vibraciones de energía sutil reequilibradora,
positiva y curativa. No solo neutralizan los
patrones de energía emocional y mental negativa,
sino que también infunden vibraciones positivas
asociadas a virtudes específicas, como el amor,
la paz, la constancia, la amabilidad, la fuerza,
la comprensión, la tolerancia, la sabiduría, la
compasión, el valor o la alegría.
En resumen, la terapia floral de Bach armoniza
cualquier desequilibrio que se encuentre a nivel
emocional y que finalmente enferma el nivel
físico. |