Pero le tengo
que dar las gracias a Dios porque cada vez estamos mas cerca del
gozo eterno. Cada vez que siento que Dios me ha tocado el corazón,
ya estoy libre del miedo y del sufrimiento en ese momento eterno.
Gracias por estar aquí en este espacio de luz infinita.
El dolor también es una idea
Nuestra mente fabrica el dolor inconscientemente eso quiere decir,
usando nuestro poder, sin que lo notemos.
Por eso es un aprendizaje necesario el comenzar a saber ver con la
vista sensorial, para poder darnos cuenta. La vista sensorial
acelera el uso de ese poder para ver el dolor fabricado y usar la
visión telepática para ver la duplicación de nosotros mismos en un
clon o un holograma que es el que siente las emociones, porque su
mente le hace sentir que eso que esta sintiendo es real.
No estoy diciendo que no sea real.
Porque los sentidos normales lo perciben y lo interpretan como
verdad o realidad. Eso hemos aprendido hasta ahora.
Al comenzar a
utilizar los ultra sentidos comienza a revivir o despertar la ultra
consciencia, por decirlo de alguna forma natural. Con sentidos
diferentes, ultra sensibles, visión sensorial, visión telepática,
que estos son los que te llevan a ver y sentir interiormente,
permitiendo la entrada al mundo que recreamos de manera consciente.
Donde ya no
nos saboteamos, si no en su lugar sentimos compasión por aquellos
que están viviendo aún con los sentidos del pasado, los que atraen
dolor y sufrimiento. El comienzo de esta generación de ultra
sentidos ya esta aquí, y muchos la estamos viviendo. Unos la
queremos compartir, otros la venden como espectáculo, algunos te
dicen que los sigas para aprender sus enseñanzas y reúnen grupos y
forman maestros.
Olvidando al
Maestro Interior
Unos se
llaman maestros espirituales. Existen también los que forman
religiones. En fin, esto ya existe, con diferentes nombres. Pero
esas formas de mostrar la realidad sensorial distorsionan lo que es,
porque te siguen saboteando y confundiendo. Haciéndote adicto a
ellas, te vuelves consumista de información. Convierten al maestro
en icono espiritual ó terapeuta reconocido. Toman tu esfuerzo
atorándote en ser seguidor o buscador, practicante de métodos y
alimentándote de libros con experiencias de otros. Estancándote
años en las enseñanzas. Olvidando mirar hacia ti, lo que ya esta
adentro con un potencial de amor sin limites y que solo espera una
mirada tuya para revelarte tu procedencia. Solo observa.
Dirige tu
mirada cerrando los ojos.
Un día, un maestro de pintura me dijo: - te voy a enseñar a ver.
Entonces
comencé a aprender a ver la forma. Donde el espacio se proporciona
para dar formas perfectas.
Así, la observación con atención te lleva a saber otras ciencias,
otros idiomas, otras culturas.
Porque el ser humano toma lo que le gusta y lo hace parte de el.
Ahora bien,
¿dónde es que observamos?.
Afuera,
porque para eso son los ojos. Para ver lo que nos rodea. Conocer,
comparar, juzgar, criticar.
Y si acaso,
solo, si acaso, fuera para ver que lo que vemos no existe. Que solo
fuera para ver lo que queremos ver, o viéndonos mas atrevidos, fuera
para ver lo que hemos representado ya en nuestra imaginación
primero. Ayudados con nuestras ideas, y nuestros miedos. Solo son
hipótesis mías.
¿Acaso nos
hemos quedado suficiente tiempo observando nuestro pensamiento,
creencias y miedos, el tiempo suficiente como para saberlo?
Solo los que
lo han hecho se han dado cuenta y lo practican y luego lo comentan
en un libro o crean sistemas y ponen escuelas, dan talleres y se
vuelven adivinos o sanadores.
¿Qué hacen
ellos que nosotros no conocemos? ¿Te lo puedo decir? ¿Me creerías?
Solo reflejan. Reflejan lo que ya pueden ver con sus sensores de
alta definición. Ellos ya han experimentado, ya han sentido, ya han
visto con sus ultra sentidos y solo lo extienden.
La única
forma de llegar a saber el “como hacerlo” es observando que piensas,
como piensas, quien piensa, que pasa con tus emociones, que las
activa, y no buscando culpables en tu pasado o vidas pasadas. Sino
aquí mismo en este instante.
Porque si
buscas en el pasado claro que vas a arreglar tus males. Que fueron
creados por tu pensamiento. La fabrica de realidad objetiva. Pero si
vas al pasado solo vas a pasearte, darás mas vueltas, porque el
tiempo en sus formas de pasado y futuro, están en un solo lugar,
están en tu mente.
Solo el
presente donde esta tu imagen en el suelo que pisas, donde respiras,
donde vive tu emoción y donde late tu corazón, solo en el único
momento donde tu presencia esta consciente estas libre. Allí es
desde donde puedes observar y tomar lo que es tuyo. Crear con tus
ultra sentidos y formar un mundo en la paz de la consciencia desde
el centro de tu corazón, que es la energía de vida. Y traer las
pulsaciones del amor divino para mitigar todo dolor, cualquier
engaño, pérdida, enfermedad y sobresalto.
Solo poniendo
estas simples preguntas en tu cabeza por las madrugadas ¿Quién soy?
¿Cómo puedo acercarme a lo mejor de mí? ¿Cómo puedo ver la grandeza
que llevo dentro?
Conocerte
puede ser un lujo
Sabias que
una terapia de “Neurociencia” cuesta mas de 2, 500 pesos por sesión
de una hora.
Y que un
retiro en ciudades de Estados Unidos, con un maestro reconocido
internacionalmente esta en mas de 10,000 pesos. Además de que
existen también en venta sistemas para meditar, técnicas, prácticas
y ejercicios. Llamados de mil formas.
Sabias que
solo existe un único maestro que esta en ti y que solo tienes que
conocer y aprender tu funcionamiento para remediar todos tus
lamentos y dolores.
Ya rompe las
cadenas, tira la puerta y sal a experimentar lo que eres en verdad.
Brilla en tu presencia y que tu reflejo les muestre que todos
estamos aquí, para brillar y manifestar solo grandeza.
Empieza a ser
lo que eres.
“El
absoluto”, de donde vengo y a donde voy, y que sin saberlo a ciencia
cierta pero mi corazón me susurraba regresar. Esta en mi, es cada
onda, cada vibración de mi ser, me guía desde cada latido de mi
corazón. Solo, y sólo hasta que me detuve a escucharlo y a dejarme
llevar, me elevó hasta las mismas manos bondadosas de la totalidad,
que esta mas allá de la identificación pobre. Permitiendo que el
cause guíe mi movimiento, sin detenerme a pensar. Solo observando a
esa mente que temía que me separase de ella. Sin embargo seguir el
rumbo en los ojos extrasensoriales, de lo que yo soy realmente, me
permite liberarme.
Gracias a que
me dejé llevar por esa sensación y frecuencia tan conocidas, y sin
embargo, tan mal interpretadas por la percepción. Ahora me permití
cruzar el sueño de la ilusión del miedo. Como traspasando ultra
sensorialmente las dimensiones en el tiempo y el espacio y
permitirme ser el propio espíritu divino, sin reservas ni
resistencias. Regresar a lo que no recordaba, recuperando mi origen
y privilegios, dejando atrás apegos para realizar todos mis sueños
en este tablero del “juego de la vida”, crear y concretar,
permitiendo así, con el reflejo, mover a otros a ocupar sus lugares
en la luz y dejarse llevar también por el cause, hasta cruzar la
frontera invisible, tan obvia, pero a la vez tan abstracta. Soltarse
y encontrar en la vacuidad el orden, recuperar esa chispa olvidada
que es la luz propia. La dicha y la bendición de quien soy realmente
en mi divina esencia, el origen, la presencia.
Salir de la
soberbia ignorancia con conciencia absoluta de que he sido creada
por lo perfecto, para volar con las grandes alas de la fe para
mostrarme lo grandioso que verdaderamente soy, una micro partícula,
al mismo tiempo, una galaxia, expresada en un ser humano que para
saber eso se tiene que despojar de su identificación de muchas
historias vividas que ya han quedado atrás.
El "Yo soy"
eres tu.
¿Como
saber que nuestra esencia es unidad
Universal?
El
Big bang universal, el hombre así como la teoría de la relatividad y
la física cuántica nos muestra una sola conciencia que identifica la
materia con la energía en una misma esencia, con esto sale a la luz
un concepto de unidad universal. La vemos hoy como un impulso
evolutivo.
Nos
damos cuenta que la materia y la energía son una misma esencia
dándonos el concepto de una unidad universal y fuerza creadora.
El
impulso universal es el Espíritu en evolución. Es el Espíritu divino
que nos habita.
La
vida se sustenta en un proceso de transferencia y transformación de
energía.
Así
es que la energía que mana el sol, conjugada con elementos
existentes en nuestro planeta, se transfiere a los seres vivos y
éstos la utilizan para mantenerse vivos y manifestarla en forma de
trabajo.
Queridos lectores, como visitante en el mundo que soy, igual que
ustedes. Es mi intención abrir su visión para convencernos de que la
conciencia de ser no es un concepto, sino un hecho; no una idea,
sino una forma de vida. En pensamientos, palabras y obras, de otro
modo expresado, es la autodecisión del retorno al Espíritu Divino.
La conciencia de lo supremo en los demás y en uno mismo. Es con la
acción, como el ser humano evoluciona.
Tal como la religión universal que pregonaba Einstein. –
Todos tenemos un origen y un destino común y único:
La unidad en el Espíritu.
Para
ampliar este tema expondré brevemente algunos pasajes de diferentes
corrientes filosóficas, y simplemente a manera de ejemplos.
En un
remoto pasado, en un proceso sin tiempo donde el hombre sutilmente
cobró conciencia de sí mismo y al sentirse separado de Dios se vio
“expulsado del paraíso”. Creó su más grande mentira. Que estamos
separados de Dios. Llevándonos, a todos sus hijos a buscar, durante
toda la existencia humana, una explicación a lo que ya está dado.
“La Vida Eterna”.
Al
pasar el tiempo, hasta el milenio antes de Cristo, una sociedad
iluminada percibió lo humano en el universo. Perfeccionaron todo el
saber de su época en la búsqueda racional de una autoconciencia. La
mente retomó a través de la filosofía esos terrenos reservados
anteriormente a los dioses. Así inició una línea de pensamientos
generadora de valores.
Platón y Aristóteles inauguraron cada uno formas de pensamiento que
perduran hasta nuestros días.
La
platónica afirma que la realidad de los objetos no son verdades
absolutas sino interpretaciones de la misma.
Por
su parte, el pensamiento aristotélico se basa en el principio de que
todos los conceptos y objetos filosóficos, religiosos, dogmas,
sistemas políticos, estructuras, emanan de una primera y última
realidad absoluta.
El
ser humano es impulsado a buscar la felicidad en las posesiones de
objetos reales que ejercen una poderosa atracción para él y en eso
se basa también su sufrimiento. Por el apego que se crea al objeto o
bien a esa experiencia.
El
hecho de que las cosas sean como son, como se perciben y han sido
enseñadas le facilita el saber que hacer, determina su mundo de
valores, lo orienta en la definición del bien y del mal. Conociendo
todo esto, se siente seguro y esquiva al dolor psíquico de los
hechos “reales”, tomando las riendas de su propio destino. Olvida
que más allá de su poder, existe el de Alguien Todopoderoso que lo
creo a el mismo y El le dio el libre albedrío de elegir cuál camino
tomar. El del amor que lo da todo, o el del egoísmo que teniéndolo
todo hace creer que se puede perder. Así nos otorgó el poder más
valioso “El Amor”.
Llamamos a estas corrientes liberal y conservadora. Todos poseemos
una dosis de ambas que interactúan en algún momento originando
conflicto y terminando por definirse en una de ellas, creando dolor
por los cambios o pérdidas que producen.
El
Universo cambia segundo a segundo, evoluciona. Por eso es que la
historia demuestra que las fuerzas liberales y conservadoras se
complementan y equilibran, así dosifican el cambio.
Solo
los seres humanos dispuestos a enfrentar el dolor del cambio podrán
evolucionar. Este es el fondo de la famosa frase: “Muchos son los
llamados y pocos los elegidos”, los llamados son todos y los
elegidos sólo los saben y saber que saben, los que están dispuestos
a enfrentar el cambio soportados en su fe. Único camino donde el ser
humano encuentra su posibilidad de ser. Retomando una frase muy
aclamada y poco entendida de Shakespeare, “Ser o no ser, ese es el
dilema”. Cada quien deberá recorrer su propia senda y liberar su
pasado, perdiendo el miedo a morir, ya que la evolución está en amar
y la misión del que ama es perdonar todo. No basta con perdonar
solamente, sino perdonar a los que nos lastiman, nos ofenden y nos
crucifican. Esa es la misión del ser humano, su única finalidad es
dar el amor que existe en su Espíritu. Y para hacerlo, primero
tenemos que reconocer a ese Espíritu. Esa es la búsqueda eterna
desde que Adán y Eva se creyeron expulsados.
Sin
miedo a morir porque esa es la propia evolución. Este proceso de
evolución en la tierra es repetir el ciclo en el “eterno retorno”.
Vida tras vida, hasta reconocer la esencia de la unidad del Espíritu
de luz que somos cada uno de los seres en este planeta tierra.
¿Hasta cuándo decidiremos despertar del sueño que creemos real?. Nos
hemos convertido en “haceres humanos” olvidando que somos “Seres de
luz” en vestido humano y encontrar el motivo propio significa “Ser”
en la conciencia de uno mismo y en la conciencia del Espíritu, y ése
es el significado más profundo de la existencia.
Mencionaré a los sofistas, maestros que enseñaban retórica y
dialéctica: artes de defender y persuadir públicamente. Estos
desarrollaron un espíritu escéptico e irónico por el desprecio
gradual de la verdad y aunque Protágoras (485-411 a.C.), autor de la
famosa frase: “El hombre es la medida de todas las cosas” haya
exclamado esta frase hace tantos siglos, hoy en este mismo momento,
existen por ahí personas como los sofistas dispuestos a defenderse
de Dios mismo si es necesario para salvar su calidad humana.
No
es fácil negarse a la información que los sentidos proporcionan y
nos inquieta lo que no comprendemos por salirse de nuestros
paradigmas. Tendemos a buscar felicidad y tener capacidad de juicio
y comprensión. Si no los encontramos, perdemos firmeza y seguridad y
no nos complace eso. Queremos tener el control de todo. ¿Hasta
cuándo?
Tomaré al cristianismo como ejemplo de que es necesario tener una
regla de vida basada en el amor. Donde Jesucristo paseaba su
Palabra: “Ama a los hombres, pero con amor verdadero... No basta
perdonar, es preciso amar a los que nos ofenden”. En esta voz
tomamos la efusión del alma que ama a Dios, a su prójimo y se
compromete con la bondad.
San
Agustín (354 d.C.) dijo “La verdad no debe buscarse afuera de ti,
sino en tu interior. A Dios se le encuentra en el interior del
hombre.
Y se
manifiesta a través de él.
Si
existen conocimientos verdaderos, debe de existir una verdad
absoluta, inmutable y trascendente “todo es en el presente”.
En el
desarrollo transpersonal, sistema que les comparto en este texto, se
integra el proceso evolutivo con conceptos de la última realidad de
antiguos y modernos y nos invita a realizar este proceso de
unificación, para que el ser humano sea capaz de elevar sus niveles
de conciencia y logre romper los paradigmas de espacio y tiempo, que
le impiden establecer contacto con la realidad.

Hemos escuchado este consejo a través de los
siglos, pero ¿realmente lo hemos procesado en nuestras mentes como
lo que en verdad quiere decir?
Sócrates lo decía estando consciente de su
propia ignorancia “Yo solo se que no se nada” con eso lo aceptaba y
consideraba el conocerse a si mismo.
Platón en su filosofía basaba que la
existencia del mundo de las ideas y el mundo del ser, están
contrapuestos al mundo de las apariencias.
Que la formación del mundo se debe a una
inteligencia, a un demiurgo, que desarrolla las apariencias que
serán entendidas por, “no ser”. (algunos lo entienden como
contraste, otros como ley de los opuestos)
Tomando las ideas como punto de partida. El
individuo está formado de cuerpo y espíritu, siendo este ùltimo
inmortal.
Pitágoras basó su pensamiento en las
matemáticas, la música y la astronomía. Y planteó la teoría de la
transmigración de las almas, desarrollando una reencarnación
considerada regeneradora.
En esta época de tantos cambios entre uno de
éstos, el de la era de Pisis a la de Acuario. Hemos visto surgir a
varios autores que hablan de esta búsqueda y cambio interior
basándose en el amor, la compasión y el reconocimiento del espíritu.
Por citar a algunos, puedo mencionar a Deepak Chopra, Swami
Chidvilasananda, Brian Weiss, Marianne Williamson, Neale Donald
Walsh, Russ Michael, Miguel Ruíz, Helen Schucman y William Thetford,
Eckhart Tolle. Y más que hay en la inmensa lista a la cual todos los
seres humanos nos debemos de unir en la acción y nombrarnos como “la
esperanza del mundo” porque el cambio de la humanidad está por dar a
luz y queda poca arena en el reloj.
Yo los invito a que busquemos cada uno de
nosotros dentro de nosotros mismos esa visión de una era universal,
integradora, como la que Einstein denominó como la religión cósmica.
Lo
que nos conviene saber sobre la Alquimia
El espíritu no está en
el pasado, sin embargo ni las emociones ni la mente pueden salir del
pasado y del condicionamiento y de las impresiones de la primer
infancia.
El presente es la
partícula de tiempo que no muere.
El presente es la
totalidad del espíritu. El amor y la bendición de Dios es también el
misterio de la alquimia.
Las preguntas que todo
ser humano hace, por lo general en la adolescencia, ¿quién soy? ¿para
qué estoy aquí? ¿para qué existo? Son contestadas en el proceso de
la vida que se define en siete pasos o siete etapas que van haciendo
el camino.
Lo que transforma cada
etapa anterior es el darnos la posibilidad de escuchar y atender a
la voz que llevamos dentro. Las respuestas no se encuentran en
cosas externas, que nuestros sentidos solo interpretan como cosas
físicas o materiales.
En ese camino se
aprende a que las cosas materiales no se acaparan. Porque todo el
tiempo fluyen en la energía y en las bendiciones con las que nacimos.
Uno de los dones, es profundizar en la mente, a la que despejando y
revisando interiormente es nuestro potencial creador innato. De esto
se compone la búsqueda de la transformación interior.
El viaje se inicia
desde que nacemos cuando nos damos cuenta de que somos alquimistas
porque nuestro llanto se transforma en alimento, en unos brazos que
nos dan calor, y en otras cosas que identificamos como materiales
con el proceso de crecimiento. En ese momento no nos preocupa nada,
sentimos y sabemos que todo está dado. Al ir avanzando en los años,
caemos en la creencia en que en esta etapa nueva todo es material y
nos convertimos en acaparadores, deseando y queriendo obtener todo
lo que nos gusta, desde un dulce, hasta una propiedad o una pareja
ideal, inclusive al sexo que ha despertado con apetito insaciable.
Vamos confundiendo que el sexo lejos de ser algo natural es algo
pecaminoso, y para alcanzarlo con entusiasmo y ocultándonos la
culpa, lo contaminamos con el condicionamiento del dinero, alcohol o
drogas. Desaprovechando la oportunidad tan maravillosa que tenemos
de amar al mismo tiempo que gozar de esa energía que nos hace estar
vivos.
Es un desperdicio el
no saber utilizar al espíritu. Cultivaríamos el amor real, el sexo
sin drogas y sin culpas y sobre todo nos libraríamos de ser cautivos
del pasado. Porque encontrar en esa búsqueda a la inocencia nos
permite dejar de cuestionarnos. La inocencia no cuestiona. Solo vive
en el presente, en el regalo de Dios, la autoconciencia, la fuente
de la vida eterna. Fuera de tiempo y espacio.
Sin embargo al entrar
en un mundo de deseos, éste se vuelve áspero y se nutre de semillas,
como la ira, el miedo, la desconfianza y la duda. Los deseos
insatisfechos y el dolor. Que nos llevan por el camino de sentirnos
víctimas de todo y de todos. Es entonces que creemos que nos hemos
separado de la gracia. Aunque la verdad es que no, la gracia sigue
en nuestro espíritu. Esa separación que vivimos es solo una
apariencia que nuestros sentidos nos hacen sentir. El ego crea esa
apariencia, la unión se ve en la autoconciencia, por eso ir más allá
del ego es una travesía de ese puente invisible y entrar en el
océano universal de la conciencia.
En cada bebe nace
también el ego y éste nota, éste soy yo y ese eres tú y comienza la
dualidad. Y comienzan las preferencias y la fascinación de la
exploración del mundo exterior que se ven fascinantes y deseamos
tocar, ver, sentir, oler y saborear y más que eso, poseer y
controlar. Y nos preguntamos ¿por qué esto o aquello no es mío? Los
objetos se convierten en una adicción, la referencia al objeto nos
hace creer que la felicidad está en los objetos. Ese ego en la etapa
inicial nos hace tener miedo al abandono, a la necesidad de
aprobación, a la posesión, nos hace tener ansiedad por la
separación, preocupación por si mismo, autocompasión y auto imagen.
Este menú es la 2ª.
etapa de la alquimia. Nos alejamos del sentimiento de paz, unidad y
confianza con el que nacimos y el ego domina al espíritu. Porque se
crean impulsos nuevos y viejos, los nuevos son deseos y los viejos
son recuerdos que crean una experiencia de condicionamiento.
Cruzar el 3er. paso
que nos da el goce de adquirir fama y fortuna. Sin embargo es una
ilusión el creer que el ego nos va a dar satisfacción porque somos
espíritu y al que adquiere se le da siempre un nombre en lo social:
hijo, madre, hermana, esposo, licenciado, etc.
Donde está el amor es
donde está el ser. El 4º. Paso de la alquimia humana es el que
otorga. El ego deja estos temores y da ahora sin atesorar nada. Y es
por el amor. El servicio es amor en forma pura. El que otorga
principia con un cambio de intenciones.
"Esto es lo que quiero
hacer" y no, "lo mejor para mi es hacer esto".
No muere el ego con
esto, es solo una transformación. Nada es bueno o malo, solo son
máscaras nuevas que se intercambian, sólo que al quitarse la máscara
nos encontramos en el gran viaje al encuentro con el ser.
Se puede renunciar a
algo cuando ya no es una verdad para nosotros.
El siguiente paso de
la alquimia es el que busca, éste quiere alcanzar el espíritu, la
completa satisfacción, la individualidad, necesidad de trascender
tiempo y espacio. En este paso, el 5o. es donde nada satisface a uno,
solo ver a Dios cara a cara. La imagen de Dios se acerca a su
naturaleza de espíritu puro. Y se siente en el corazón. Es
motivación de realidades superiores. Aprender a rendirme a la
realidad superior. La búsqueda es una experiencia interior, por
visiones interiores, auto confianza, mirar al ser y voluntad de
confiar, la meditación y oración se gozan. Y se apartan del mundo
material, comodidad y aceptación.
El 6º. Paso es el que
ve. Después de buscar siempre se ve. La fama, dinero y poder, es
visto por el ego, que lo identifica como cosas externas. La imagen
del espíritu no solo somos mente o cuerpo, sino que todo es espíritu.
Y el que ve, tiene la capacidad de ver al espíritu. Este no tiene
formas, ni cualidades, es como un campo de energía pura. Conciencia
pura, el que ve no ve con los ojos, sino con el mismo espíritu,
trascendemos el mundo externo. Y el conocimiento mismo se revela y
es. No existe carencia, y vivir espontáneamente es la fe. Como un
pájaro libre, confiando. Al deshacer el defender y poseer y quitando
la percepción del temor se puede ver el amor. El ego es el que sube
y baja.
Un humano sabe lo que
es ser divino, sólo que no lo recuerda, por eso lo busca.
El 7º. paso es el
espíritu puro. La inocencia. No te identificas con el cuerpo y mente,
concepto de nacimiento y muerte. Somos uno solo con el cuerpo del
universo cósmico como lo es este cuerpo material.
La aceptación, es
decir “ya no tengo este cuerpo, me salgo del tiempo y espacio. Me
vuelvo el mismo universo cósmico en su pureza.
El espíritu nace del
silencio. Los opuestos son la enseñanza y trascenderla es la
alquimia. Crear cualquier cosa que desee por la propia intención. La
autoconciencia pura es la creación. En la etapa de la unidad no hay
separación entre el soñador y el sueño.
Ser la unidad y
regresar al principio.
Estamos en el amor y
atravesamos por el sufrimiento. Esto es la ley de los opuestos.
Con amor,
Amparo de Dios
Colaboradora Equipo para
la Humanidad México
Fuente basada en “El Alquimista” El arte de la transformación
espiritual.
Amparo de
Dios
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Tel. informes: 55 64 39 78